DESDE QUE SALIO DE CARACAS en 1771, Francisco de Miranda comenzó a redactar en pliegos de papel de tina lo que se denominó Colombeia: el diario de muchas de las aventuras y viajes que tuvo a lo largo de la vida. Allí mezcló sus testimonios, impresiones de los países que visitó, descripciones sobre edificios públicos, correspondencia militar, cartas que recibió, observaciones sobre gentes, invitaciones reales…, todo aquel texto que le pareció que debía ser conservado. Así logró formar más de sesenta volúmenes, encuadernados en plena piel, que le acompañaron en casi todas sus peripecias vitales. Incluso, cuando se vio detenido en La Guaira en 1812 ya había tenido la precaución previa de embarcar sus pertenencias en un bergantín británico, con el objetivo de que salieran rumbo a Curaçao para que el enemigo, los militares españoles, no pudiesen apoderarse de lo que el general estimaba que era la espina dorsal de su vida.
Al final de su peripecia, los sesenta y tres volúmenes de sus archivos llegaron a principios de 1814 a Londres en tres baúles de cuero desde Curaçao, con una etiqueta: “Secret. To the R.H. Earl of Bathurst, Downing Street”, y quedaron olvidados en una biblioteca sin que persona alguna reclamase su propiedad. Pero en 1922 fueron descubiertos, tal cual habían sido remitidos, por el historiador escocés William Spence Robertson (autor de una de las biografías más completas del general) en la residencia del tercer lord Bathurst en Cirencester, Gloucestershire, Inglaterra, sepultados entre los miles de volúmenes de su biblioteca.
El gobierno de Venezuela los compró a la familia Bathurst por 3.000 libras esterlinas en 1926 y actualmente se encuentran depositados en una urna barroca de marmol y vidrio, en el mismo estado que los dejó el general Miranda, presidiendo el salón central de la Academia Nacional de la Historia, en Caracas, donde están siendo digitalizados.
Urna en la que se encuentra Colombeia
La UNESCO, organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, acordó en junio de 2007 durante una reunión celebrada en Pretoria, Sudáfrica, a propuesta venezolana, incluir los sesenta y tres volúmenes de la Colombeia (el nombre que él daba a su archivo) dentro de su programa “Memory of the World”, destinado a rescatar de la amnesia colectiva a importantes archivos y bibliotecas del mundo, y favorecer su difusión como patrimonio de la humanidad. Son, por lo tanto, patrimonio de la humanidad desde el verano de 2007.

Tomos de la Colombeia, en la urna de cristal de la Academia Nacional de la Historia, Caracas
Según la Academia Nacional de la Historia el archivo del general Miranda reposa, desde 1926, en un arca especial en el Departamento de Biblioteca-Archivo de la institución. Consta de sesenta y tres volúmenes de papeles, conservados por él durante los cuarenta años que permaneció en Europa, organizados y mandados a encuadernar en Londres, bajo su cuidado, antes de su regreso a Venezuela en 1810 con el título de Colombeia, que quiere decir “papeles referentes a Colombia”. Según su criterio, este archivo aparece dividido en tres secciones:
- Viajes: veintiséis (26) volúmenes
- Revolución Francesa: dieciocho (18) volúmenes
- Negociaciones: diecinueve (19) volúmenes
La Academia de la Historia define así su contenido:
Sección Viajes
Contiene sus diez años de servicios militares prestados a Carlos III, rey de España, y sus Diarios de Viajes durante su recorrido por los Estados Unidos y la Europa del Antiguo Régimen (1783-1789), que reseñan el acontecer cotidiano de los pueblos que habitaron el siglo XVIII en vísperas de la Revolución Francesa. De Inglaterra hasta Turquía y Rusia, Miranda surca el continente europeo pasando por Bélgica, Holanda, Electorado de Hannover, Ducado de Brunswick, Prusia, Electorado de Sajonia, territorios del Santo Imperio Romano-Germánico, Italia, Grecia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Ducado de Schleswig-Holstein, ciudades Anseáticas, Alemania, Suiza y Francia. Por sus notas y observaciones desfilan soberanos, príncipes y los personajes más célebres de su tiempo, que conoció y trató en el campo de las letras, teatro, música, arte, arquitectura, ciencias, derecho, historia, filosofía y política. En estas narraciones queda inventariada valiosa información acerca del patrimonio artístico, histórico y cultural europeo. Asimismo la descripción de paisajes, caminos, costumbres, educación, creencias, organización social, leyes, industria, comercio y agricultura.
Sección Revolución Francesa
Contiene sus vivencias del período revolucionario francés desde los Girondinos a la Convención Nacional y de ésta al Directorio Ejecutivo (1792-1797). Comprende los servicios militares prestados a la República Francesa como General de los Ejércitos de la Libertad. Campañas de Ardenas y Bélgica: toma de Amberes, sitio de Maastricht y batalla de Neerwinden (1792-1793). Su juicio ante el Tribunal Revolucionario, las persecuciones y prisiones políticas padecidas durante la tiranía de Robespierre y el Directorio, y la expulsión definitiva del territorio francés (1801) ordenada por el ministro de la Policía General del Primer Cónsul Bonaparte.
Sección Negociaciones
Detalla sus negociaciones políticas en pro de la Independencia de América Meridional. Proyectos, planes, contactos y conversaciones llevadas a cabo principalmente con el Gobierno inglés desde 1790. Informa de las proposiciones hechas por el nuevo gobierno francés para extender la Revolución en América del Sur (1792). Sus gestiones con los americanos del Norte. Expedición a Caracas (1805-1807), regreso a Londres y continuación de su actividad política y propagandística hasta 1810.
Los Archivos del general, por orden de sucesivas presidencias de la República de Venezuela, se han publicado parcialmente del siguiente modo:
1º) Primera edición del Archivo en su versión original (francés, inglés y castellano), 24 volúmenes, (1929-1950). Catorce tomos elaborados bajo la dirección del académico Vicente Dávila y los diez tomos restantes a cargo de una Comisión Editora nombrada por la Academia Nacional de la Historia. Las empresas editoras fueron: Parra León Hermanos, Editorial Sur-América, Caracas; Tipografía Americana, Caracas, y Editorial Lex, La Habana.
2º) Segunda nueva edición en curso, reordenada cronológicamente y en castellano, con el nombre de Colombeia. Los primeros veinte (20) volúmenes han sido elaborados por una Comisión Responsable de la edición, constituida desde el comienzo de los trabajos por Josefina Rodríguez de Alonso, la académica Gloria Henríquez Uzcátegui y Miren Josune Basterra Ariño, con la asesoría del doctor José Luis Salcedo-Bastardo, individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia (Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas).
3º) En el año 2006 la Academia Nacional de la Historia, junto con la Biblioteca Nacional, llevó a cabo un proceso de digitalización de los documentos originales que conforman el Archivo del General Miranda. Digitalización realizada con un escáner planetario que ha permitido reproducir los manuscritos sin ser maltratados y con resultados de óptima calidad. Parte de estos documentos originales se pueden consultar en esta dirección de Internet: http://www.bnv.gob.ve/fco2


